viernes, 15 de diciembre de 2017

#VDLN - 74

"Si me quieres, quiéreme entera,
no por zonas de luz y sombras...
Si me quieres, quiéreme negra,
y blanca; y gris, y verde;
y rubia, y morena...
Quiéreme día, quiéreme noche...
Y madrugada en la ventana abierta!
Si me quieres, no me recortes:
Quiéreme toda... o no me quieras!"
(Dulce María Loynaz)




miércoles, 13 de diciembre de 2017

Su madre había decidido volver a casarse. Había encontrado un viudo, con una modesta pero buena posición económica; el cual tenía también una hija. Por un momento creyó que finalmente formarían una familia, que su madre estaría más serena y dejaría ya de atormentarla por no ser ese modelo de perfección que siempre había anhelado, y al cual ni ella ni su hermana habían jamás podido alcanzar.. ¡Cuánto poco le duró la ilusión!

Antes de cumplirse los seis meses del nuevo matrimonio y que ella, junto a su madre y hermana, se instalaran en la mansión de su padrastro, éste falleció de un repentino paro cardíaco. Y todo volvió a ser como antes, o aún peor, si esto podía ser posible. Aunque esta vez no era ella el objeto de las crueldades de su madre, su hermanastra pasó a ocupar su lugar. Más angustía y desesperación sentía su madre, más maltrataba a esa joven que no tenía más culpa que haber sido amada incondicionalmente por su padre hasta el último instante.

El tiempo pasó y su madre se convirtió en un ser aún más despiadado. Se instaló definitivamente como gran señora de esa casa, relegando a la hija de su difunto marido, al rol de servidumbre. Y si bien ella no se sentía a gusto en humillar a su hermanastra, por primera vez en su vida creía que compartía algo con su madre. Que había algo por lo cual ésta la necesitaba, y eso, de una forma enferma y malvada, la hacía sentir amada.

O al menos eso pensaba hasta el día del evento más importante de la región, el baile para las jóvenes solteras. La forma en la cual su madre engañó, y luego, castigó a su hermanastra, la dejó sin palabras. Y aún si ésta última logró participar a la fiesta, perdiendo su sandalia al final y delatando su presencia allí; ella decidió marcharse. Había abierto los ojos y visto quién era quien. Su madre una mujer totalmente insatisfecha que hacía pagar a los demás las propias frustraciones. Su única y verdadera hermana, una silenciosa colaboradora, que tal vez imaginase un futuro reconocimiento y aprecio, que ella hoy estaba segura no llegaría. Y su joven hermanastra, la única y verdadera víctima de la historia. Pero, pese a todo, ella no podía ayudarla en ningún modo, al menos no sabía cómo. Y esa misma noche, juntó algunas de sus pertenencias y se alejó de allí para siempre, cambiando no sólo ciudad, sino hasta el nombre.

Luego de algunos meses supo que su hermanastra se casó con un joven muy bello, de una familia muy poderosa. La cual, al saber todo lo padecido a manos de su madrastra, -su madre-, exilió a esa mujer, obligándola a cumplir las peores labores para ganar con lo que vivir, ya que todas la propiedades pasaron a su legítima heredera. Ella sonrió con la noticia, deseando a la distancia lo mejor para aquella que un tiempo había sido su hermanastra.


(Este relato pertenece a los "52 retos de 'El libro del Escritor'".
Es el número 18Cambio de roles.
Elige una novela e intercambia los papeles de los personajes principales
con los secundarios para crear una nueva ficción.)

lunes, 11 de diciembre de 2017

En el día más frío de todos los tiempos, nacía un ser extraordinario. Venía al mundo para cambiarlo, para cambiar el orden de las cosas. Pero no sería sencillo.

Su madre, poseedora de una extrema belleza y una bondad desmedida, características que habían enamorado al Viejo Jefe; hoy había sido abandonada por él. En todos estos años no había sido capaz de darle un heredero, ninguno que siguiera su dinastía, y tomara su lugar cuando llegara el momento. Por eso ella se fue sin mirar atrás ni una sola vez. Se internó en los bosques apenas comenzaba el verano. Y para cuando fue tiempo de que cayera la primera hoja del otoño, supo que en su vientre estaba creciendo el mejor de los sueños. Pero la misma profecía lo había anunciado muchísimos años antes:

“Cuando la blanca pradera se cubra del carmesí más intenso,
producto del amor más puro y profundo;
una criatura vendrá a cambiar el rumbo de la manada.”

Y así fue. En medio a un níveo paisaje y en la más absoluta soledad, su madre la daba a luz. Parecía una criatura tan indefensa, sin embargo ya se veía en sus ojos el fuego que corría por sus venas.

Los años pasaron rápidamente, demasiado para esa madre. La misma que vió a ese pequeño ser convertirse día a día en un alguien maravilloso. Después de muchos años, fue ella, una hembra, a cambiar el destino... el proprio y el de los suyos.


(Este relato pertenece a los "52 retos de 'El libro del Escritor'".
Es el número 35Utiliza tres 'clichés de la ficción' para hacer un escrito con ellos.)

sábado, 9 de diciembre de 2017

Había llegado el día. Se levantó esa mañana y se dispuso a limpiar y ordenar todo el salón. Cuando todo estuvo listo, con paso tranquilo y tarareando una canción, fue hasta la habitación que usaba como desván. Tomó una a una las cajas donde guardaba sus ‘tesoros’, y se dejó embargar por los recuerdos. Disfrutaba recordando esas historias sin tiempo, esas que había escuchado tantas y tantas veces.

Abrió las cajas y comenzó con el ritual. Mientras separaba cada uno de esos objetos, los que había coleccionado durante esos años, le gustaba hacer como una crónica de sus días pasados. Y así pensaba en él, en uno de sus héroes favoritos, rememorando el tiempo en el cual bastaba poco para ser feliz.

Él le había enseñado el verdadero valor de esas fechas. La magia que envolvía cada instante. El cuidado de cada cosa. Es por eso que ella, todos los años en ese día, preparaba cada pequeño detalle. Porque ya no era sólo por ella.

Entonces, cerró los ojos y sonrió, porque ahora era el momento de pasar el legado.


(Este relato pertenece a los "52 retos de 'El libro del Escritor'".
Es el número 28Escoge tus tres libros favoritos y
utiliza la primera palabra de cada título para hacer un relato en el que las integres.)

[Los libros son: "Historias de Cronopios y Famas", Julio Cortázar
"Crónica de una muerte anunciada", Gabriel García Márquez
"Sobre héroes y tumbas", Ernesto Sábato]

viernes, 8 de diciembre de 2017

#VDLN - 73

"El problema de las personas orgullosas es
que no dicen aquello que sienten por miedo a sufrir.
Se guardan todo dentro y sufren lo mismo, obviamente.
Las personas orgullosas deben ser tomadas por sorpresa y abrazadas."
(R. Daniels)


miércoles, 6 de diciembre de 2017

Aún recordaba cuando lo conoció, cuando llegó para quedarse bajo la protección de sus alas. A pesar de ser tan pequeño, él ya cargaba un peso increíble sobre los hombros. Esa frase que todos continuaban a repetir cuando lo veían...

“Hazte fama y échate a dormir.”

Lo que esa gente no entendía es que no había sido él a hacerse la fama; ésta lo precedía. Una herencia que hubiese sido mejor nunca obtener. Pero a ella no le importaba; su abuelo siempre le había repetido que “el ladrón juzga por su condición”. Por eso no se dejaba influenciar de lo que otros decían. Ella creía firmemente que si no podía confiar en él, ¿cómo podía pedirle que confiara en ella?

Así fue que comenzaron. Ella cumplía con cada palabra que le decía, en bien y en mal; y él inició a creer. De a poco aprendió que lo que pasara mañana en gran parte dependía de lo que él eligiera hacer, y no de las elecciones de otros tomadas en pasado.

Hoy se cruzan en la calle, y cuando sus miradas se encuentran, él vuelve a ser un niño y ella, con orgullo, ve el maravilloso hombre en el que siempre supo se convertiría.


(Este relato pertenece a los "52 retos de 'El libro del Escritor'".
Es el número 40Utiliza un refrán integrado en un texto creativo.)

martes, 5 de diciembre de 2017

El Club de los 5: Diciembre


La serie, ambientada en el 1715 durante la edad de oro de la piratería, cuenta la historia de la Walrus y de su equipaje durante la busqueda del galeón español Urca de Lima, que transporta un rico botín en oro de la flota de las Indias Ocidentales. La Walrus, capitanada por James Flint junto al contramaestre Billy Bones y al cocinero de abordo John Silver, vendrá ayudada de la Ranger, dotada de una temible tripulación compuesta por el capitán Charles Vane, el astuto oficial Jack Rackham y la implacable Anne Bonny. Partiendo juntos de la isla de New Providence, que los piratas han convertido en su capital, ambos capitanes se deberán confiar del cocinero John Silver, único a conocer la entera ruta seguida de la nave española.
Siempre me han gustado más los piratas que los príncipes, y esta serie me ha encantado... y no veo la hora que llegue la 5° temporada!
  • Libro: "Castigado a vivir"
Soy de las convencidas que no sólo leyendo los grandes de la literatura uno se encuentra con letras de alto nivel. Todos, absolutamente todos, alguna vez han iniciado el camino. A mí en lo particular, si hay algo que me gusta de este "mundo virtual", es la posibilidad de conocer tantos y tan buenos escritos. Me paseo en estos lares de letras y descubro... cosas que me gustan poco... otras que me encantan apenas las veo... y otras las cuales son una maravilla sin más. Así me pasó cuando descubrí el blog de Nino "Ven y enloquece" ...y por eso cuando supe de la publicación de su primer novela, no dudé un segundo... y no defraudó mis aspectativas, al contrario, no paré hasta leer los tres partes!! Hoy te recomiendo "Castigado a vivir" de Nino Ortea ...y verás como te atrapa a vos también...
"(...) Mamá no llevaba habitualmente joyas, y no hizo excepción aquél día. Una mañana, mientras veía moverse sus dedos gracilmente sobre el teclado del piano, le había preguntado por qué no usaba algún anillo o pulsera en las manos. Las chicas que veía por las calles, las madres que me encontraba en las tiendas e incluso las ancianas, vestían algún tipo de joya. Ella no. Ni en las pocas fotos en que aparecía con papá, ni en los días pasados desde su regreso, le había puesta alguna joya.
-¿Es porque tus manos son de artista y perderías velocidad?
Mamá paró de tocar y me acarició el perfil izquierdo de la cara. Alcé la mirada de reojo y vi que me observaba sonriente.
-Verás, Fer. Donde ellas ven joyas, yo veo cadenas. No me gusta sentir su roce, ni la incomodidad que conllevan en actividades cotidianas. Además, creo que son un ejemplo de ostentación. Me gustan como obras de arte, no como complemento. Y lo mismo que no me pongo en la cabeza un cuadro, ni cargo en la espalda con una escultura, no llevo en las manos una joya. (...)"
  • Descubrimiento: Mahjong
Siempre me han gustado los juegos donde se requiere pensar, no en los que sólo sea azar. Por eso, cuando conocí el Mahjong me quedé super enganchada... una vez que empiezo, puedo pasarme horas jugando!!
Por eso los juegos los tengo instalados en la compu y no en el celular... sino estaría perdida!
  • Trailer: Star Wars - Episodio VIII


Llega diciembre y aparte la Navidad... ¿podría esperar otra película que no fuera ésta?
  • Citas:
"Algunos eligen de vivir como pueden.
Algunos otros como se debe.
Y luego, hay quien elige de vivir como cree.
Pero para esto se necesita coraje."
(Serena Santorelli)


Hasta la próxima!!


viernes, 1 de diciembre de 2017

#VDLN - 72

Para ciertas luchas, todos los días deberían ser el "día D"
(haz click sobre la imagen para saber más sobre el tema...)

miércoles, 29 de noviembre de 2017

Finalmente los resultados de las pericias habían llegado. “Muerte accidental”. Una frase, dos palabras, y la serenidad invadía su alma, terminando con todo.

Tres meses antes...

Casi medianoche y él no llegaba, ni siquiera un mensaje advirtiendo dónde estaba. No que comúnmente lo hiciera, sólo era otro modo de cubrir las apariencias. Decidió  llamar a la policía; pero no pudo decir más que estaba preocupada por su marido. Esa mañana había ido a escalar y aún no volvía, no creía fuese normal. Pero le dijieron que antes de las 48 horas no se podía hacer denuncia de desaparición. Igualmente, ella también había cumplido, ahora podría dormir tranquila.

A la mañana siguiente, ella despertó cuando tocaron a la puerta. Esta vez era la policía que había venido hasta allí. Uno de ellos le informaban que se había encontrado el cuerpo del marido en fondo al valle en donde había ido a escalar.

Ella sintió que las piernas le fallaban, la mujer policía tuvo que sostenerla para que no terminara a tierra. La acompañaron dentro, e iniciaron con las preguntas, decían que eran de rutina. Ella respondió a todo, que no sabía escalar, que su vértigo le había impedido siquiera probar, que a su marido no le gustaba la compañía, ya que era un solitario, y que ella había estado toda la tarde en una clase magistral en la Universidad.

Finalmente se marcharon, no sin antes decirle que investigarían, como era normal en esos casos. Más tiempo, tal vez unos meses más y todo terminaría, sólo quedaba esperar.

Un año antes aún...

Había llegado tarde del supermercado, es que en realidad la clase de aeróbica había durado más de lo habitual. Pero él no podía saberlo, y ya se encontraba en casa cuando ella llegó; lo que, como siempre, hizo que él se enfadara muchísimo. Comenzó a hablar en ese tono bajo que predecía la furia que arrasaría luego con todo. Ella se lo esperaba, pero no por eso dolió menos. El primer puño la dejó sin aire, el segundo la echó al suelo, y las dos patadas siguientes hicieron que quedara allí por los siguientes quince minutos. Cuando ella logró volver a respirar sin tanta dificultad, se arrastró hasta el baño. Demasiado tarde, la hemorragia era más que evidente del resultado final del último encuentro con su marido. Se duchó y eliminó cualquier signo de lo ocurrido. Decidiendo firmemente que esa, su “pequeña” esperanza en el futuro, sería su última pérdida.

El día siguiente había comenzado como siempre después de cada tornado. Un desayuno completo la esperaba en la cocina y su típica nota: “Nos vemos esta noche a la cena. Te amo.” Contrariamente a lo que se podía pensar, ningún fuego corría por sus venas, su alma se había congelado la noche anterior. Y con esa frialdad fue a casa de su mejor amiga, la única que sabía absolutamente todo, la única que podría ayudarla incondicionalmente. Bajo su nombre se inscribió a unas lecciones privadas con el mejor instructor de alta montaña. Poco a poco venció su vértigo, y se convirtió en una muy buena escaladora. Su marido nunca lo supo... hasta ese día.

Él partió esa mañana, como había hecho tantas otras veces. Le había dejado una nota; lo mismo de siempre, una velada amenaza bajo un simple “te veo a mi regreso...”. Desayunó y se fue a la Universidad, donde su amiga la esperaba. Intercambiaron sus ropas, sus documentos, y sus vehículos. Una entró a una clase magistral sobre arte moderna, la otra se dirigió hacia el grupo de montañas donde él había ido a escalar. No tardó en localizarlo, pero se cuidó bien de no hacerse ver. Lo observó mientras iniciaba a subir por la pared de roca. Siempre tan preciso, como cuando le señalaba sus errores, nunca en donde se pudiesen ver, con la fuerza adecuada para hacer daño pero que parezcan simples hematomas. Se apresuró a subir por el otro lado con el auto, no había nadie en kilómetros, esta vez agradecía su gusto por la soledad, y esperó. Esperó hasta que él llegó a la cima, lo vió mientras se descansaba y comía algo. Luego de unos minutos él se preparó a bajar; pasó su cuerda por uno de los dos clavos que habían e inició a descender. Conociéndolo, ella sabía que tenía veinticinco metros para realizar su plan.

Ella se enganchó al otro clavo y comenzó a bajar, lo hizo más rápido de lo normal. Su marido le gritaba, no la había reconocido. Cuando la vió era demasiado tarde. Ella ubicó su cuerda en modo que no colgara, y se sujetó a la de él haciendo peso. Había pasado días mojando todas sus cuerdas con un solvente inodoro y ahora era el momento de hacer que se rompiera. La cara de terror de él cuando se dió cuenta de lo que estaba ocurriendo tal vez hubiese podido pagar cada sufrimiento de esos últimos diez años. En cambio ella no se frenó; miró hacia abajo.

Por cada mentira... cada engaño... cada golpe... –le dijo antes que la cuerda terminara de cortarse y él hiciera un vuelo de ochenta metros.

Volvió a subir, recogió su equipo, borró sus huellas, y regresó a la Universidad. Se cambió nuevamente, y regresó a su casa, antes de las dieciocho. Si su marido no la hubiese encontrado, se enojaría, y ella no lo permitiría, porque como él decía siempre en público, ella era la esposa perfecta.


(Este relato pertenece a los "52 retos de 'El libro del Escritor'".
Es el número 43Convierte a tu personaje en un asesino.
Trabaja la coartada con esmero y cuida de no dejar pistas... todo ello sobre el papel.)

domingo, 26 de noviembre de 2017

Hacía meses que no se veían; se comunicaban sólo por mail y algún que otro mensaje por whatsapp. Sabía que Javi finalmente había abierto su propia peluquería, y aún si era su mejor amigo, no le había dicho nada de su regreso. Por eso, pensó en presentarse directamente allí y sorprenderlo.

Llegó al local y rió por lo bajo; le había dicho que ese tipo de decoración era más del estilo “Cabaret” con la Minelli que de un viejo salón para señoras restaurado. Pero hoy debía estar allí, porque él era su amigo y se lo debía. Entró con paso arrogante porque sabía que daría que hablar a esa hora de la mañana. Y ese enorme pañuelo color fucsia era el toque final para una escena que había repetido mil veces en su cabeza.

¡Santo Dios... Martin! –el grito de Javi casi hizo se rompiera el gran ventanal de la entrada. ¿Y vos de dónde saliste?
Mirá si serás bruja... –respondió Martin agudizando el tono de voz a propósito. Yo hago diecisiete horas de vuelo para verte y vos ni siquiera me das un abrazo.

Martin se detuvo en medio del salón con los brazos abiertos, mientras Javi lo tomaba por el pañuelo, sonriendo. El rostro de la octagenaria señora sentada esperando para continuar con los golpes de sol, era entre el asombro y el divertido. Aunque verla a ella con esa gorra ridícula no sólo era gracioso, sino que subrayaba lo subreal.

Y..,. ¿me dirás qué haces aquí o tendré que tirarte uno a uno estos rizos que tanto me gustan? –dijo Javi mientras sus manos se dirigían hacia el cabello de su amigo.
¿Aparte venir a ver a mi mejor amigo? –respondió Martin frenando las manos que iban derecho a su cabeza. Bueno... creí eras el mejor peluquero de la ciudad...
Estilista... –corrigió Javi dándose aires. Y éste es el mejor salón de la ciudad... pero para señoras no para un Casanova como vos.
Podrás hacer una excepción... –agregó Martin, sonriendo y guiñándole un ojo a la rubia que hacia cinco minutos había salido de la parte de atrás, donde se lavan las cabezas. Y esto parece más “La jaula de las locas” que otra cosa!

Ambos estallaron en sonoras carcajadas y se volvieron a abrazar.

Entonces le digo a Carla que te lave esa melena de rey león que llevas... –dijo Javi girándose para buscar a su ayudante.
No hace falta... –respondió Martin sentándose en una de las sillas delante del espejo. Quiero me afeites.

Ambos se quedaron mirando a través del espejo. Martin se acomodaba mientras su amigo se acercaba. Sus pasos eran lentos, y no dejaba de observar a su amigo, aunque éste evitaba su mirada.

Javi se puso detrás de Martin, tomó el cepillo y comenzó con su trabajo. Un mechón completo cayó en su hombro.

Martin... –murmuró Javi y los ojos se le llenaron de lágrimas. ¿Por qué...?
Porque él también ha vuelto y si tengo que perder mis rizos, ¿qué mejor que en manos de mi mejor amigo? –respondió y sonrió, emocionado.


(Este relato pertenece a los "52 retos de 'El libro del Escritor'".
Es el número 25Utiliza toda tu creatividad para describir de forma cómica
un relato de una visita a la peluquería con final dramático.)

sábado, 25 de noviembre de 2017


Le bastó cruzar la mirada con esos ojos oscuros como una noche sin luna, para saber que ese sería un vuelo especial. La vista de su escote; ese modo de cruzar las piernas al sentarse, y esa forma de morderse el labio, eran una clara declaración de intenciones. Y él no pensaba en otra cosa que cumplir a todas y cada una de ellas.

Llevaban algunas horas en vuelo, y sólo se habían rozado las manos cuando trajeron la cena. Ella lo había provocado todo el tiempo, pero ese juego lo excitaba, y sabía que a ella también, aunque no hubiese pronunciado una sola palabra. Hasta el momento en el que apagaron todas las luces.

¿Me dejaría pasar? ...necesito ir a la toilet. –susurró tan cerca de él que hizo que la piel de su cuello, de todo su cuerpo, se erizara.
Obviamente... –respondió, sonriendo de lado.

Él se puso en pie, y ella le pasó delante contoneando sus caderas, casi tocando su entrepierna. Esperó dos minutos, mientras veía la curva que hacía su espalda en ese punto que lo hacía enloquecer, y la siguió. Había dejado la puerta sin el pestillo y cuando entró, ella ya se había quitado su vestido negro, estaba sin sujetador; y mirándolo fijo. Bloqueó la puerta, desabrochó uno a uno los botones de su jeans, y sin mediar palabra, la giró y la penetrò. Sintió su sexo abrirse paso dentro ella, y mordió su hombro. Sus gemidos eran tan fuertes que temió se escucharan fuera del minúsculo baño. Por mucho tiempo esa había sido sólo una fantasía y ahora estaba a punto de explotar dentro de ella, allí, en mitad del vuelo.

Perdieron la cognición del tiempo, hasta que sintieron calmarse los espasmos de los propios orgasmos. Ella sonreía de forma única mientras él continuaba a mirarla en el espejo.

¿Entiendes ahora por qué te digo que tu fotografía más bella es la que tomo con mis retinas? –le dijo besándole el cuello en tanto que ella se volvía a vestir. Belleza es tu rostro cuando me donas tu orgasmo.
Te amo... –respondió girándose y saliendo del baño, aún quedaban más de seis horas de vuelo antes de llegar a Buenos Aires.


Este texto ha sido escrito para la iniciativa de Gin;
Aprovecho la ocasión para agradecerle a ella tanto trabajo y tanta dedicación,
y, sobre todo, su gran amistad.
Por eso, ahora que has leído este relato, te invito a comentarlo allí
(haz click en el título de la iniciativa)
y podrás también encontrar otros relatos maravillosos.

Gracias por todo, Gin!

viernes, 24 de noviembre de 2017

#VDLN - 71

"Me gusta la calma que da el tiempo,
porque lo que ayer se sintió como un huracán,
hoy vemos que era el viento abriéndonos camino."
(Mi granero)


martes, 21 de noviembre de 2017

Lara era el ser más curioso que habitaba la tierra. Le gustaba aprender cosas nuevas, y conocer todo lo que la rodeaba. Su abuela siempre la llamaba pispireta, porque decía que tenía el alma inquieta.

Igualmente, ella a veces se desanimaba. No se sentía bonita, ni nada especial. No creía tener algún tipo de habilidad particular, se sentía pequeña, y se dejaba ganar por la ansiedad. Deseaba ser ya grande, tomar sus propias decisiones, elegir su camino.

Aún no estás preparada... –le continuaba a decir su mamá. Ya llegará tu momento, pequeña.

Lara no se resignaba. No podía esperar como le decía su madre, ella quería crecer ya. Quería cambiar, quería ser otra. Esa noche se fue a dormir como tantas otras noches. Con la mirada baja y la voz apagada, a pesar que en el mundo de los sueños ella podía ser todo lo que deseaba.

A la mañana siguiente, apenas abrió los ojos, se percibió diferente, aunque no lograba explicar cómo. Entonces, rápidamente se levantó y salió corriendo hacia donde estaban los demás. Y ellos, al verla, sonrieron. Porque finalmente el momento, su momento, había llegado. Ahora ella era todo lo que siempre había soñado.

Porque sólo logramos cambiar cuando estamos preparados para ello, sólo necesitamos tiempo.

(Este relato pertenece a los "52 retos de 'El libro del Escritor'".
Es el número 36Haz una historia que tenga al final una frase moralizante a modo de fábula.)

viernes, 17 de noviembre de 2017

#VDLN - 70

"La vida tiene sus reglas:
paradoja, humor, y cambio.
Paradoja: La vida es un misterio, no desperdicies tu tiempo tratando de entenderla.
Humor: Mantén el sentido del humor, especialmente acerca de ti mismo, es una fuerza inconmensurable.
Cambio: Recuerda que nada permanece inmutable.

Cada momento es único..., no hay instantes vacios.

¿Dónde estás? ...AQUI.
¿Qué hora es? ...AHORA.
¿Qué eres? ...ESTE MOMENTO."

viernes, 10 de noviembre de 2017

#VDLN - 69

"Volverá, te lo aseguro.
Y, como si fuera la cosa más natural del mundo, te dirá:
'Me equivoqué, te pido disculpas.
Tú me amabas y yo no lo comprendí. ¿Qué puedo hacer ahora?'
Y tú, como si fuera la cosa más natural del mundo,
sin más amor ni rencor, responderás:
'Irte, ahora puedes solamente irte.' "
(Serena Santorelli)

miércoles, 8 de noviembre de 2017

Caminaba por esa callecita como tantas otras veces, cuando la vió. Ella estaba por ser lapidada, la acusaban de adulterio. Y pese a la situación y a las heridas, ella era hermosa. Se arrojó a sus pies para agradecerle, pero él no lo permitió. Tomó su mano y la ayudó a levantarse. Su piel, tan blanca y suave; y sus ojos... quedó capturado de esa mirada de miel.

Ella escuchó cuando las personas a su alrededor lo llamaban a él, Maestro. Y la miraban juzgándola, como antes habían hecho esos hombres con aquellas piedras en sus manos. Bastó que él mirara a todos y cada uno de ellos, para que se hiciera silencio. Él le pidió de acompañarlo, y se fueron de allí lentamente.

Pasaron los siguientes días juntos, contándose de uno y del otro. Entonces él decidió. Llamó a sus compañeros y les comunicó que continuaría su viaje solo, o al menos sin ellos. Le había pedido a ella que lo hiciera, sería ella ahora su compañera. Y así fue. Al inicio no lo comprendieron, lo criticaron, dijieron que no la conocía de nada; a lo que respondió que si aún no habían aprendido que ciertas cosas escapan a la razón, entonces no había sido un buen maestro. Y al final se marchó con ella. Lo siguiente que se supo es que luego de algunos meses ellos se unieron en matrimonio; no tuvieron hijos pero vivieron muchísimos años felizmente, juntos hasta el final de sus días.

Hoy, 19 de Jeshvan de 5778, mi abuelo volvió a contarme la historia del profeta más importante. Cómo el amor por una mujer cambió el rumbo del hombre al que llamaban el hijo de Dios, y así, el de todos nosotros.

(Este relato es dedicado a una gran Mujer,
que tengo el honor de llamar amiga...
...feliz cumpleaños Mag!!!)

(Este relato pertenece a los "52 retos de 'El libro del Escritor'".
Es el número 15¡Cambia el devenir de los hechos!
Elige un momento histórico clave y construye una realidad totalmente diferente.
¿Qué hubiera sucedido si...?
Practica sin miedo toda tu destreza con la descripción.)

domingo, 5 de noviembre de 2017

El Club de los 5: Noviembre


  • Serie: "Vikings"
Vikings es una serie canadiense de género histórico. Está ambientada en el siglo IX d.C. y cuenta las aventuras de un guerrero vikingo: Ragnarr Loðbrók.
Originalmente, esta serie fue creada como "miniserie", pero su éxito fue tal, que han hecho 4 temporadas ya transmitidas.

  • Libro: "Que la muerte te acompañe"
Un libro de Risto Mejide, del cual no conozco demasiado para ser sincera. Lo que sí sé es que es un personaje con muchos contrastes, como los tiene el mismo libro. Una historia original, con la cuota de sarcasmo necesaria para que resulte interesante. Un final que sorprende... aunque no siempre esto es positivo. Y la pregunta es: ¿vos hasta dónde irías por amor?

"(...) Enamorarse es fuego. Un proceso que todo lo quema y todo lo consume, sobre todo a quien lo profesa. Como toda autocombustión, afortunadamente no dura para siempre. Nadie sobreviviría mucho tiempo a esa ceguera, a esa falta de cordura, a esa cerrazón. Pero tampoco sabríamos cicatrizar sin haberla sufrido nunca. ¿Quién no ha sido nunca pirómano por amor? ¿Quién no ha fingido poder controlarlo? ¿Quién no ha negado lo que era evidente? En esta hoguera de las banalidades, la madera que más prende es la fantasía, las llamas se tiñen todas de rojo pasión, el humo que nos ciega resulta extremadamente tóxico, y hay que andarse con ojo, pues los celos son sus cenizas. Estar enamorado, en cambio, es aire. Oxígeno. Inspiración. Llenar el corazón de sangre nueva. Sacarlo a tomar el fresco. Abrir sus ventanas y dejar que corra el aire, que entre la luz. Todo huele a nuevo, a necesario, y a conveniente. En esta apartada orilla se respira mucho mejor, dónde va a parar. Como toda brisa, al principio es totalmente inofensiva, pero si se nos va de las manos y dejamos que venga racheada, puede estar anunciando tormente o incluso acabar en huracán. Por eso es importante que se levante con cierta frecuencia a un ritmo constante, lindo y suavesito. Que empuje, sí, pero que no despeine. Querer es tierra, posesión y pertenencia. Delimitación, frontera y exclusión. O quieres conmigo o quieres contra mí. Hectáreas de deseos mezquinos y egoístas. Por eso es peligroso querer mucho y sin control, porque aquello que quieres, tarde o temprano, te acabará poseyendo. Las vallas son muy frequentes cuando se quiere así. Rígidas normas y controles de seguridad, vigilancia veinticuatro horas en forma de leyes morales y miedo, mucho miedo a perder lo que uno tiene. Lo que a este amor le falta es justo lo que lo acabará estrangulando: su libertad. Por eso, amar es agua. La combinación estable y perfecta entre la energía del hidrógeno y la vida del oxígeno. Unidos pero flexibles. Cohesionados, pero adaptables. En otra palabra, contradictorios. Fluir sin voluntad de correr, liberar con intención de atrapar, vivir el futuro como si acabase ayer. Peligros, todos los que te puedes imaginar: la tensión superficial, que mantiene una impermeabilidad ficticia; las corrientes, que nos pueden arrastrar sin darnos cuenta adonde no queremos estar; y la temperatura de ebullición, porque aunque no lo parezca, si te descuidas, también esto puede hervir...y evaporarse. (...)"

  • Descubrimiento: "Jigsaw de Microsoft"
Siempre me gustaron los puzzles, los rompecabezas, y mientras más piezas mejor. Más allá de lo que se pueda pensar, me relajan, porque me concentro sobre eso y no existe nada más. Pero por cuestiones de espacio y económicas, no compro todos los puzzles que me gustarían... porque cuando lo armo una vez, no lo hago una segunda, es como que pierdo el entusiasmo. Y entonces descubrí "Jigsaw" y ya los hice casi todos... si te gustan los puzzles, tenés que probarlo.

  • Trailer: "Gifted"


  • Cita:
"Porque nadie muere mientras permanece vivo en el corazón de alguien."
(Autor desconocido)


Hasta la próxima!

viernes, 3 de noviembre de 2017

#VDLN - 68

Ella era la niña más curiosa que jamás había pisado la Tierra. Su cuerpo minuto, su piel clara que contrastaba magníficamente con sus renegridos cabellos, y esos enormes ojos oscuros que todo lo observaban. Así era ella, miraba todo como si tuviese magia, como si todo lo viera, lo hiciera por primera vez. Ella percibía cosas que a los demás se les escapaban de la atención, y mucho menos las comprendían.

Por eso aquella mañana no se sorprendió cuando lo encontró frente a ella. Eran días que se sentía observada, pero extrañamente a lo que se podría pensar, no estaba nerviosa, todo el contrario. Su presencia llenaba de energía, de ganas de probar y hacer, de luz. Intentó hablar, pero se dio cuenta que no era necesario, que lograba comunicar aún en silencio, bastaba mirarse, bastaba un gesto, bastaba un pequeño detalle.

Había conocido un ser especial. Lo supo. Lo supo desde el primer instante, porque cuando estaba a su lado su alma estaba serena. Y sabía que no era algo común, eso era único. Lo pensaba mientras volvía a ese sitio que algunos hubiesen llamado casa.

Ella era una niña especial y siempre lo sería.
Para ti, mi niña especial... feliz cumpleaños!
(Este relato pertenece a los "52 retos de 'El libro del Escritor'".
Es el número 51Escribe un relato en el que un personaje
intenta comunicarse con un ser de otro planeta.)